Este artículo propone un enfoque crítico de los géneros dramáticos de la antigüedad griega, superando los límites de una lectura exclusivamente poética. Al problematizar la consolidación de convenciones y clasificaciones canónicas sobre la tragedia y la comedia antiguas, el texto evidencia cómo estas codificaciones ocultan disputas sociopolíticas que atravesaban la producción teatral. Se destaca la importancia de actores sociales como los choregoi, financiadores y productores de las obras, cuya actuación revela la dimensión política de los festivales dramáticos y el teatro como espacio de disputa simbólica. A través del análisis de autores como Aristófanes, Eurípides y Antífanes, además de fuentes materiales y retóricas, el artículo sostiene que la teatralidad griega antigua va mucho más allá de la poesía, constituyéndose como una herramienta estratégica de participación y tensionamiento político en Atenas.