El Proyecto Político-Pedagógico (PPP) organiza las prácticas educativas, orienta la gestión
democrática y explicita la identidad y la intencionalidad formativa de la escuela. Para la Constitución
Federal y la Ley de Directrices y Bases de la Educación Nacional (LDB), su elaboración por la
comunidad escolar debe incorporar las necesidades formativas de los estudiantes y las especificidades
socioterritoriales del contexto en el que la escuela se inserta. En este artículo, el PPP se analiza en la
interfaz entre Formación Docente y Geografía de la Educación, entendiendo la gestión democrática
como un fenómeno territorial marcado por disputas de escala decisoria y por la relación escuelacomunidad. También se analiza su actualización frente a políticas curriculares centralizadoras, como la
Base Nacional Común Curricular (BNCC), en una escuela de Foz do Iguaçu, Paraná, Brasil. Los
resultados refuerzan la necesidad de procesos de formación continua orientados a la participación
docente y a la lectura crítica del territorio escolar, con implicaciones para el trabajo y la autonomía
docente. La descentralización del PPP en la escuela puede fortalecer la autonomía pedagógica y la
capacidad de inscribir en el currículo las singularidades locales, mientras que los procesos de
centralización y estandarización tienden a desplazar la decisión hacia otras escalas, desterritorializando
saberes y prácticas locales.