Este ensayo discute las posibilidades de una lectura político-crítica de la realidad a través de la Geografía Humanista en su inspiración fenomenológica. Comúnmente asociado a un subjetivismo egocéntrico y acrítico, propugna, desde la descripción fenomenológica en su soporte óntico-ontológico, el carácter político que se abre desde los fundamentos y auspicios de la Fenomenología. La discusión comienza evidenciando, bajo el ámbito de los grandes maestros de la Fenomenología del siglo XX, la dimensión política ya planteada desde Husserl; en un segundo momento, se expone el enfoque en el mundo vivido y, finalmente, desde el doble ámbito que amalgama el método fenomenológico (empírico y ontológico), se orienta la lectura política en el campo de la Geografía Humanista